Quién soy?

Si me tuviera que describir en pocas palabras diría; inquieta, soñadora y fanática del helado.

Pero explayémonos un poco más…

Mi nombre es Camila, tengo 22 años y nací en Buenos Aires, Argentina. Desde hace un tiempo me mudé a California, Estados Unidos, para cumplir mis sueños. Uno de ellos era vivir en mi ciudad favorita, Los Ángeles.

Desde que tengo memoria, ser actriz, es mi gran sueño, pero debo admitir que no fue fácil plantarme frente a la sociedad y convencerlos de que ese era mi mayor talento.
Cuando sos chic@ en el colegio te hacen la siguiente pregunta: “¿Qué querés ser cuando seas grande?”. Esta pregunta, tan recurrente, en mi opinión está mal formulada, ¿qué quiero ser cuando sea grande? Lo mismo que soy hoy, espero. Una persona curiosa y soñadora. Si no estoy viajando, me vas a encontrar leyendo, cocinando o haciendo lo que más disfruto, actuando.
Pero, volviendo al tema anterior, lo que te quieren preguntar en el colegio es “A qué te querés dedicar cuando seas grande?”.
“Actriz, quiero ser actriz”.“Pero Camila, ya sos una persona grande… eso lo decis cuando sos chic@ y no sabes qué carrera universitaria estudiar” Toda la vida escuchando el mismo discurso, que la actuación tenía que ser un plan B en mi vida, que el plan A era ingresar a la Universidad.

Tanto fue así, que en el 2015 decidí anotarme en lo que en ese entonces creí que era la carrera que más se adecuaba a mis gustos, arquitectura. Para serles sincera, no duré más de dos meses, estaba segura que mi camino no era por ahí.
Gracias a mi mamá, quien comprendió mi vocación, en el 2017 viajé por primera vez a Los Ángeles a estudiar la carrera de Acting for film and theatre en New York Film Academy.
Mi vida fue un antes y un después de NYFA, no solo porque aprendí un montón y me enamore de la ciudad, sino porque estaba rodeada de personas que estaban ahí con el mismo objetivo que yo, actuar.

Después de haber estudiado y vivido un sueño, volví a Argentina. Ahí fue cuando me di cuenta de que había estado tan inmersa en mi rutina que no me percaté del tiempo que estaba perdiendo, y de la cantidad de sueños que tenía por alcanzar.
Pero como bien dice el dicho, “En las peores crisis, están las mejores oportunidades” y así fue. En medio de la confusión de sentimientos, por un lado, felicidad por haber descubierto mi verdadero sueño, pero por otro lado frustración por sentirlos tan lejanos, Tomás, quien hoy es mi novio, me recomendó el libro “El secreto”.

En ese libro descubrí un mundo donde todo es posible y donde tu vida depende solo de vos, vos sos el creador de tu realidad.

Fue así como comenzó un increíble camino espiritual, donde comprendí cómo funciona la mente humana y así, poder utilizarlo a mi favor. Poco a poco, trabajando mental y físicamente, logré cumplir algunos de mis sueños, pequeñas metas que me había propuesto.

Es por eso que empecé con este blog, porque creo que compartir mi historia y mis experiencias con ustedes, puede inspirarlos a creer en ustedes mismos y darse cuenta que no necesitan de nadie más para cumplir todos sus metas y ser felices.

Te invito a que me acompañes en este lindo camino. Vamos por nuestros sueños!